El deterioro del fondo macro ha provocado un incremento de la incertidumbre respecto al crecimiento de las economías desarrolladas. No obstante, en nuestro escenario principal, seguimos sin apostar por que EEUU vuelva a introducirse en la senda recesiva.
A pesar de las resoluciones adoptadas por el Eurogrupo, los mercados continúan demandando una toma de medidas más contundente para atajar la situación soberana europea.
Aunque la complejidad del contexto a corto plazo hace imprescindible una aproximación táctica más cautelosa a renta variable, a medio plazo seguimos viendo valor en el activo. Las alternativas de inversión a la renta variable son muy limitadas, con fondos monetarios ofreciendo rendimientos reales negativos, los bonos de Tesoros core cotizando rentabilidades muy parcas de acuerdo a sus fundamentos y el crédito corporativo ajustado por valoración.