• Comienza la cuenta atrás para la resolución de la crisis soberana -al menos a corto plazo- en la zona Euro… el estadio de la misma exige respuestas que van más allá del calendario de eventos programado.
• Será el calado de la concreción de medidas el que nos permita afirmar (o no) que, esta vez sí, el avance supone un punto y seguido hacia la solución definitiva… aunque no sea la óptima.
• Seguimos sin contemplar un escenario de recesión global… si bien los riesgos en clave de crecimiento se hallan sesgados a la baja.
• Mientras el principal catalizador de la dinámica del mercado siga siendo un factor imponderable como la política, preferimos optar por un posicionamiento más prudente en las carteras.
• Diversificación y control sistemático de la volatilidad, claves en la aproximación táctica al mercado.