Apostamos por una paulatina dilución de los renovados temores recesivos en la economía global a medida que avance el segundo semestre del ejercicio.
Aunque la crisis de Grecia va a seguir latente a medio plazo, un parche como forma de ganar tiempo puede aliviar la preocupación del mercado en los meses venideros.
A medio plazo, las alternativas de inversión a la renta variable son muy limitadas: con fondos monetarios ofreciendo rendimientos reales negativos, los bonos de Tesoros core cotizando rentabilidades muy parcas de acuerdo a sus fundamentos y el crédito corporativo más ajustado por valoración.